Los Agustinos
llegaron a Pátzcuaro, que entonces era sede del Obispado
de Michoacán, en 1576, invitados por su Obispo, el Agustino
Fr. Juan Medina Rincón. Era entonces la ciudad más
importante de la diócesis; llegó a tener, según
afirma Basalenque, hasta 30,000 vecinos.
Cuando los Agustinos llegaron a Pátzcuaro, había
en la ciudad la Iglesia Catedral, la Iglesia Parroquial, el Convento
de San Francisco y el Colegio de los Padres Jesuitas. A los Agustinos
se les señaló para su convento el solar donde está hoy
la llamada Iglesia de San Agustín, en la cabecera oriente
del jardín del mismo nombre. En 1581, al ser trasladada
a la entonces ciudad de Valladolid la sede episcopal, el Obispo
quiso darles la Iglesia Excatedral, pero el pueblo se amotinó contra
los frailes y éstos tuvieron que regresar a su viejo solar.
El fundador y primer prior fue el P. Fr. Francisco de Villafuerte.
Este fraile había trabajado intensamente con Fr. Juan
Bautista Moya, el gran misionero de Tierra Caliente, en la evangelización
de aquella región. |
|
El convento
era sede de la parroquia de Santa Catalina, y en su jurisdicción
se incluían tres barrios y seis pueblos de indios. Entre
ellos estaba el hoy conocidísimo Janitzio; era, pues,
una parroquia de tipo rural.
Figuraba como el convento más pobre que la Provincia tenía en ciudades
o villas de españoles. La iglesia era modesta, de media tijera, y fue
hasta 1670 cuando se autorizó al entonces Prior para que "mudase el artesonado
del techo de madera por bóveda de mampostería y hormigón,
y le pusiese una cúpula, como es uso de este tiempo". En años posteriores
inmediatos se le construyeron tres retablos churriguerescos y se decoró y
doró el resto del Templo, quedando al fin primoroso.
Hoy, el anterior Convento está convertido en una sala de cine y la Iglesia,
en biblioteca pública |